
Cualquiera puede enfadarse,
eso es algo muy sencillo.
Pero enfadarse con la persona adecuada,
en el grado exacto,
en el momento oportuno,
con el propósito justo y del modo correcto,
eso, ciertamente ,
no resulta tan sencillo.

Todos tenemos problemas
aunque piesen lo contrario
Los juanetes y los callos
me ponen en un dilema
cuando tengo alguna pena
y siento gran opresión
que me empieza en el pulmón
hasta me duelen las venas
y me retumban los sesos
y a pesar de eso...
Me siento como un cañón.
Pero pienso que estoy entero
y lo voy a demostrar,
aunque luego al caminar
me moleste la cadera
Para caminar afuera
ya necesito un bastón,
para evitar resbalón
o en la calle algún tropiezo
a pesar de todo eso...
Me siento como un cañón.
Tengo en un brazo bursitis
dolor en una costilla
y me falla una rodilla
porque padezco de artritis.
En una pierna flebitis
en el cuerpo comenzón
y se me encoge un tendón
que el cuello me deja tieso
Y a pesar de todo eso...
Me siento como un cañón.
Si cuenta no quiero darme
de que mi cuerpo está viejo
al pasar por un espejo
no se me ocurre mirarme.
Más, aunque quiera engañarme
mi cara es un acordeón,
y el cuerpo una salazón,
pero lucho por vivir;
y les quiero repetir:
¡¡¡ME SIENTO COMO UN CAÑÓN!!!




